|
Dipregep 318
Castelli 1680, Lomas de Zamora
Recién iniciada la década de los sesenta, la joven Iglesia Diocesana de Lomas de Zamora, vio la necesidad de responder a la inquietud de sus fieles, respecto de la educación de sus niños y jóvenes. Por tal motivo, contemplando esta necesidad, la Pastoral se encaminó a crear colegios parroquiales como medios de una evangelización más profunda y constante, que además involucraría no solo a los alumnos, sino también, a través de ellos, a sus familias.
Recién iniciada la década de los sesenta, la joven Iglesia Diocesana de Lomas de Zamora, vio la necesidad de responder a la inquietud de sus fieles, respecto de la educación de sus niños y jóvenes. Por tal motivo, contemplando esta necesidad, la Pastoral se encaminó a crear colegios parroquiales como medios de una evangelización más profunda y constante, que además involucraría no solo a los alumnos, sino también, a través de ellos, a sus familias.
Jardín de Infantes y Escuela Primaria
Atendiendo a esta inquietud, el párroco de Nuestra Señora de Luján Pbro. José Skerbec, toma la iniciativa de crear el Jardín de Infantes como germen e inicio de la futura escuela parroquial. Para ello pidió asesoramiento y ayuda a la entonces directora del Colegio Hogar Amor Maternal, Hna. Sor Lucien Marie, religiosa de la Congregación de las Hermanas Azules, quien tomó para sí toda la labor de gestión y organización del proyecto mientras que el Padre José se ocupaba de la parte promocional y económica del mismo; todo lo cual no estuvo exento de dudas e incertidumbres de éxito pues, frente a la iglesia parroquial funcionaba la escuela Nº 5 del orden oficial, a cinco cuadras el Colegio Sagrado Corazón y con relativa cercanía varias escuelas estatales y el Hogar Amor Maternal. Es por ello que se dio inicio a una sala de Jardín, en forma tentativa, el 1º de abril de 1962 con veinte alumnos, en turno tarde. La cual no contaba con la aprobación de las autoridades competentes pues no se había iniciado aún trámite alguno, siendo su maestra la Srta. Raquel Beatriz Aguirre quien atendía a los pequeños en el salón parroquial.
Viendo los resultados de la convocatoria y permanencia de los alumnos, se inician durante ese año las diligencias administrativas correspondientes.
Al año siguiente, 1963 se da comienzo a las clases en los primeros días de marzo con 27 alumnos de jardín y 23 de 1º inferior, ambos en turno tarde, a cargo de las Srtas. Ana María Brocca y Lucía Magdalena Blanco respectivamente, ésta última además en funciones de directora de la nueva escuela. La Srta. Raquel B. Aguirre, por asuntos de tipo personal, en viaje a la provincia de Río Negro, no pudo asumir sus labores ese año.
Los salones de clases eran, para 1º la actual casa del Padre Mario y para Preescolar la salita que está en su planta baja. El patio de recreos era el atrio de la iglesia para los días normales y el salón de acto para los días de lluvia.
DATO CURIOSO: Todas las tardes pasaba el lechero en su carro y dejaba la leche necesaria en unas cacerolas acondicionadas para tal fin, en el hall del salón de actos, que luego las madres de los alumnos, se turnaban (de a dos por día) para prepararla y servirla a los niños.
Los trámites, ante el Ministerio de Educación de la Provincia siguieron su curso y alrededor de octubre recibimos la Resolución Ministerial con fecha 8 de Septiembre de 1963 por la que se Aprobaba y Reconocía el funcionamiento de la Escuela Nuestra Señora de Luján, su directora y maestra con retroactividad al 1º de marzo de ese año, 1963 pero aún no la subvención.
AÑO 1964: Funciona preescolar, 1º Inferior y 1º Superior con las mismas docentes del año anterior a la que se suma la Srta. Beatriz Aguirre, quien da clases en el hall del salón de actos, habilitado como aula. Todos funcionan en turno tarde.
Se compra el mobiliario de un salón, el resto de las aulas tienen muebles recibidos como donación de escuelas amigas.
DATO CURIOSO: Las maestras tenían un sueldo estipulado tratándose de equipararlo con el orden oficial. El último día hábil de cada mes el Padre José entregaba a cada docente el sobre con la remuneración correspondiente.
Por éstos años se crea el C.E.C. (Concejo de Educación Católica) con Sede en el Colegio de María Auxiliadora, frente a Plaza Moreno, en La Plata, presidido por el Padre Morales y como Secretaria y fundadora la Hna. Helena. Su función es nuclear, asistir y asesorar a la creciente cantidad de escuelas parroquiales y religiosas en general, de la Provincia de Buenos Aires; con filiales en cada diócesis: las Juntas Regionales de Educación Católica (JU.R.E.C)
Llega el aviso de la subvención del 60% de los sueldos docentes que se harán efectivos a principios del año siguiente.
AÑO 1965: El 1º Superior pasa al turno mañana y se crea el 2º grado que funcionará en ese mismo turno. Ingresa la Srta. Susana di Rago al plantel docente
DATO CURIOSO: Cada maestro, desde los comienzos de la escuela, cobra las cuotas arancelarias de sus alumnos y hace las entregas de rendición (dinero y constancias) al Padre José diariamente.
Se comienza la construcción del edificio de la escuela, al fondo de la iglesia. El párroco le encomienda los planos al Sr. Miguel D´Apice y la obra al Sr. Elio Giani.
AÑO 1966: La escuela crece. Se abre 3er grado en turno mañana y se crea otra sala de preescolar dada la gran demanda de vacantes que iba en aumento. Pero el crecimiento es lento debido a las dificultades edilicias.
Ingresa una nueva docente, la Srta. Cecilia María Sánchez. Como eran tan pocos los grados, en todas las celebraciones patrias y religiosas debían preparar uno o más números artísticos por curso. Igualmente se recargaba la tarea de las docentes pues la limpieza, acondicionamiento del salón de actos, patios, decorados de escenario, etc, era tarea de todas con la ayuda de algunas madres que se ofrecían.
Por estos años el Padre José compra el terreno de la esquina de Santa Fe y Castelli a la familia de Doña Margarita y Don Jorge Bussolini, grandes colaboradores de las obras de la Parroquia y amigos del Padre José, el que es acondicionado y utilizado provisoriamente como patio de recreos. Al fondo del mismo se le permitirá colocar su casa prefabricada a la Sra. Mary Ávalos y familia. Ella pasaría a ser una colaboradora de la escuela y sus maestras: un niño descompuesto, un chichón, un llanto, una herida y allí estaba Mary con un té reconfortante, una curita o un mimo; o cosiendo el traje ante un pequeño accidente antes de subir al escenario. Estos son los pequeños grandes gestos de gente que ya no está e hicieron al espíritu del colegio.
AÑO 1967: La construcción del edificio escolar sigue.
Los planos de esta primera etapa prevén 5 aulas (dos en planta baja y tres en planta alta) baterías de baños para niñas, varones, otro para docentes, cuarto de máquinas y depósito.
De ello se habilitan 2 aulas de planta baja.
Se inician las clases con la apertura del 4º grado. Nuevas maestras Josefa Sandobal y Marita Daporta.
El material didáctico es confeccionado casi en su totalidad por las maestras y otra parte se recibe como donación de otras escuelas.
Hacia fin de año, la Srta. Lucía Blanco, directora, renuncia a su cargo para ingresar al Banco Provincia, la reemplaza la Hna. Sor María del Rosario de las Hermanas Azules.
AÑO 1968: Cambia la denominación de los grados, así desaparece 1º Inferior y el 1º Superior para ser 1º y 2º grados respectivamente, por ello del 4º grado del año anterior se pasó a la creación del 6º grado este año.
La zona de influencia de nuestra escuela se amplía, inscribiéndose a alumnos de barrios más alejados como Villa Albertina, Villa El Faro, Santa Marta, Barrio Provincias Unidas, etc. La población de estos barrios crecía y crecía y con ello la población infantil que pugnaba por matricularse en nuestra escuela. Ello ocasionó la apertura de dos secciones de cada grado antes de que se hubiera completado el nivel de la entonces escuela primaria.
Ingresaron como docentes el Sr. José María Sibikowski y Amelia D´Apice.
Se completó la construcción del edificio escolar y el 25 de mayo de este año, 1968, se inaugura oficialmente con la Ceremonia religiosa de bendición del mismo a cargo de Monseñor Carlos Esteban Cremata, representando al Obispo. Son nombrados padrinos del colegio, en esta ceremonia el Sr. Eber Bértora y Sra., la Srta. Lucía Blanco y el Sr. Alberto Costa, presidente de la Unión de Padres.
AÑO 1969: El Padre José Skerbec deja nuestra Parroquia para atender espiritualmente a la Comunidad Eslovena (a la cual él pertenece) de la Capital Federal. En su lugar el Obispo Monseñor Alejandro Shell nombra al Pbro. Mario César Aguirre quien asume como párroco en febrero de este año.
Continúa como directora la Hna. Sor María del Rosario y toma el cargo de vicedirector el Sr. José María Sibikowski. La Srta. Lucía Blanco vuelve a nuestra escuela como docente y la Srta. Susana Sportaro se ofrece a colaborar en la función de secretaria “ad honorem”. Nueva maestra la Srta. Susana Fedurko. Fue el año de la 1ª promoción de 7 mo grado ¡Todo un acontecimiento!
Por fin en 1971 se logró, luego de largas tramitaciones, la subvención estatal del 80% de los sueldos docentes y en 1975 el 100% de los mismos. Hecho ¡tan esperado! que vino a aliviar nuestra flaca economía.
A lo largo de los años siguientes, muchos fueron los avances en pro de un mejor servicio, como contar con profesores de Labores, Dibujo, Música y Educación Física, que en sus comienzos, sin subvencionar, recibían su paga de parte de la Institución hasta que fueron incluidos en la planta de cargos subvencionados. Por la misma razón se creó el Gabinete Psicopedagógico. En un principio a cargo de las Srtas. Susana Sportaro, como Asistente Educacional, (quien dejara por esto el cargo de Secretaria) y Cecilia Sánchez, como Asistente Social (que para ello renunciara como maestra de grado).
Luego de quedar vacante el cargo de Secretaria, el mismo pasa a ser ocupado sucesivamente por las Srtas. Amelia D´Apice hasta 1975; Ana María Sánchez, hasta 1978, Lucía M. Blanco hasta 2003, ya en el año 1989 con la creación de un segundo cargo de secretaría, es nombrada para el mismo la Sra. Ana María Brocca, quien al jubilarse en 1999, es reemplazada por la Sra. Inés Santero y desde 2003, la Srta. María Cecilia Llamas toma el otro cargo de secretaria, ambas continúan actualmente en la función.
A comienzos de 1971; la Hna. Sor María del Rosario renuncia como directora para volver a su vocación de misionar en Ingeniero Jacobacci, provincia de Río Negro, donde la esperaba una gran tarea, entre la comunidad mapuche de la zona. Es así que es nombrado en su reemplazo el Sr. Román Vallejo, quien se desempeñó hasta comienzos de 1978. Fue una época de dedicación intelectual, organización y planeamiento pedagógico y disciplina en el estudio y conducta de los alumnos. Luego tomó el cargo el Sr. Enrique Costas hasta marzo de 1982, quien ayudó a la organización administrativa, secundó al Padre Mario en el proyecto de continuidad de la ampliación del edificio y a la creación, junto con otros y principalmente, la Unión de Padres del Colegio Secundario. A la finalización de su mandato le sucede el actual director Sr. Osvaldo Lussoro el cual da una característica de escuela abierta a la comunidad, en lo socio-comunitario y de capacitación y trabajo en equipo, en lo pedagógico.
En estos períodos, se desempeñaron como vicedirectores, como ya queda dicho, el Sr. José María Sibikowski, desde 1969 hasta el 5 de septiembre de 1993 quien falleciera en esa fecha a causa de una cruel enfermedad que ya lo tenía imposibilitado de cumplir sus funciones tiempo atrás, y quien fuera su suplente, el Sr. Javier Burgaleta, asumió como titular a la muerte de aquél. Fue un gran dolor para la comunidad toda, y su pérdida ¡una gran pérdida! por su espíritu conciliador, de laboriosa y permanente dedicación, por sus valores y calidez humana, por su espíritu de compañerismo unido al deber, por su discreción… en fin ¡una persona que dejó huella en el corazón de todos!
El Sr. Burgaleta ejerció hasta septiembre del 99 en que por razones de su radicación en España, renuncia. Es así que lo reemplaza en el cargo la Sra. Susana Villanueva que continúa hasta la actualidad.
Unión de Padres
Un capítulo especial merece tener la Unión de Padres de la escuela, de la cual fueron presidentes los Sres. Alberto Costa, Lino Bambozzi, Horacio Carroso, Francisco Violante, Carlos Perrupato y un numeroso grupo de integrantes y colaboradores entre los que se contaban los matrimonios de la primera época Guarracino, Sopegno, Testa, Lasala, Di Leo, Salandría y Sr. José Caló y más cercanos en el tiempo Perrupato, Pola, Otero, José Lasala (hijo), Blanca Rizzello y tantos más que sería imposible mencionarlos sin caer en la injusticia con otros, pero que están y estarán grabados en cada ladrillo de nuestro edificio y en el corazón de cada niño que pasó y pasará por sus aulas. A ellos les debemos el esfuerzo, el tesón, la imaginación y la constancia que diera cimiento, continuidad y sostén a una obra tan grande ediliciamente como en labor de irradiación espiritual y humana.
Ellos fueron los que secundaron al Padre José, primero, y al Padre Mario después. Sus reuniones periódicas donde gestaban una variedad de acciones, desde rifas con grandes premios mensuales, de festivales con la concurrencia de artistas renombrados a nivel nacional, a desfiles de modas para niños y adolescentes con la colaboración de comercios de la zona y ¡qué no decir de las proverbiales kermeses anuales que se desarrollaban durante todos los fines de semana de octubre! a las que se sumaba el esfuerzo de los docentes, sus cónyuges y alumnos mayores, con la concurrencia de las familias de los alumnos y del barrio en general. Era la gran fiesta de todos.
Los integrantes de la Unión de Padres, como un grupo de amigos, que de hecho lograron ser, ingresaron por amor a sus hijos, y a través de esta labor se integraron a la Comunidad parroquial. Muchos de ellos alejados de la vida espiritual se fueron acercando a Dios mediante la Vida Sacramental.
Muchos fueron los docentes que trabajaron “full time” y apoyaron con amor la obra y que a pesar de no contar con comodidades, hicieron posible que el colegio creciera y tomara identidad. Porque fue un proyecto compartido en el que se involucraron todos: párroco, Unión de Padres, familias, alumnos y maestros. Entre ellos queremos mencionar a las Sras. Josefa Sandobal, Amelia D´ Apice, Inés y Marta Santero, Ana María Sánchez, Susana Fedurko, Cristina Caló, María del Carmen Pagano y tantos otros, quienes además, desde su lugar, concientizaron a alumnos y familias, movilizándolos e instándolos a sumarse a la tarea común, creando conciencia de comunidad, donde se valore el aprender y enseñar con el esfuerzo que exigían las dificultades.
Allá, en los comienzos de los años ´70 se compra a Doña Margarita de Bussolini, el terreno aledaño con frente sobre Santa Fe. Cubierto por un cañaveral, es limpiado y ocupado, al principio con juegos para el Jardín de Infantes y, donde en 1980, se construyera el gimnasio en toda su extensión siendo inaugurado ese mismo año. El mismo, además de cumplir su función específica, es centro de variados encuentros comunitarios, festejos, misas de gran concurrencia y actos en general. Éste, como todas las instalaciones de nuestra escuela, se comparten y compartieron desde un principio, con las instituciones parroquiales para sus distintas actividades como la Catequesis de Primera Comunión y Confirmación, reuniones y toda clase de eventos.
Corría el año 1975, y las escuelas privadas de la Provincia de Buenos Aires (religiosas o no) eran numerosas e iban en aumento. Es así que el Ministerio de Educación provincial crea el C.E.D.N.O (Consejo de Educación de Escuelas No Oficiales), Organismo estatal que se ocupará más específicamente a atender la problemática de nuestras escuelas, desde ese momento con inspectoras nombradas para tal fin. Fiscalizando desde el nombramiento del personal, el cumplimiento de normas edilicias, de higiene y seguridad, hasta el otorgamiento de subvención estatal y la rendición de cuentas del mismo.
Este organismo, con los años fue modificando su denominación a D.E.N.O. (Dirección de Escuelas No Oficiales) DIEGEP. (Dirección de Escuelas de Gestión Privada) a la actual DIPREGEP (Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada)
Las instalaciones de la escuela resultaban insuficientes así que el Padre Mario comienza la construcción del nuevo edificio ocupando todo el lote de la esquina de Castelli y Santa Fe. Es un proyecto ambicioso que se comienza en 1971 y que se conecta con la primera edificación formando con ésta un solo cuerpo.
Esta nueva construcción se la encomienda al Sr. Miguel D´Apice y consta de 10 aulas amplias y luminosas (7 en planta alta y 3 en planta baja) y se completa con hall de ingreso por Santa Fe, dependencias para dirección, secretaría, sala de maestros, biblioteca y patio cubierto en planta baja; y en planta alta, laboratorio, administración, gabinete y baterías de baños para niñas, varones, y para docentes en ambas plantas.
Cada vez era mayor el número de familias que elegían para sus hijos la escuela Nuestra Señora de Luján hasta que un día las vacantes no fueron suficientes para la creciente demanda. Fue así que el Padre Mario tomó la decisión de abrir una 3ra sección del primer curso lo que dio inicio a idéntico crecimiento para cada grado. Aún así la demanda de vacantes iba en aumento ayudada por las cuatro secciones muy pobladas de nuestro preescolar lo que obligó a crear la 4ª sección de primer grado con el lógico crecimiento vegetativo que dio lugar a las cuatro secciones de cada curso actuales.
Jardín de Infantes Nuestra Señora de Luján
El Jardín de Infantes comparte la historia de su fundación con la escuela primaria homónima, desde sus comienzos hasta la independización de la misma, en 1976 dejando de ser curso preescolar para pasar a ser Jardín independiente.
Desde este momento, la Sra. Josefa Sandobal ejerce oficialmente la función de Directora, si bien desde hacía algunos años y con sala a cargo, se ocupaba además de la organización y conducción específica del Jardín. Fue secundada en la actividad por la Sra. Marita Daporta hasta 1981. En su lugar asume como vicedirectora la Sra. María Cristina Caló.
El Jardín, para entonces, contaba con ocho secciones: tres salas de 5 años; tres de 4 años y dos de 3 años.
Compartiendo el mismo edificio que la entonces escuela primaria, y dada la cantidad de alumnos con que contaba y la demanda de vacantes, se hacía necesario tener su propia sede. Es así que, en el año 1980, se compra un amplio terreno en la esquina de Santa Fe y Pereyra Lucena para la construcción de las nuevas instalaciones del Jardín de Infantes.
Las obras se inician en 1983, con proyecto y dirección de la Arquitecta Cristina Núñez, mamá de 3 alumnos de nuestra escuela, quien estuvo siempre atenta a las necesidades, ideas y sugerencias de detalles que se le suministrara desde la dirección del Jardín y Padre Mario.
El traslado al nuevo edificio se efectuó en 1987 y su inauguración oficial fue en 1988; año en que se celebraban las Bodas de Plata de la Institución. El Jardín de Infantes Nuestra Señora de Luján desde este momento incrementó sus secciones a 10.
Es un Jardín Modelo tanto en lo edilicio, con múltiples detalles que contemplan las mínimas necesidades del niño y del docente, como en el profesionalismo de sus directivos y maestros.
La Sra. Josefa junto con la Sra. Cristina, llevaron al Jardín a un nivel de excelencia, formando un equipo de trabajo con los docentes, de laboriosa creatividad, calidad intelectual y calidez humana.
Cabe mencionar aquí la silenciosa y eficiente labor administrativa que tuvieron quienes se desempeñaron como Secretarias del Jardín, que fueron sucesivamente las Sras. Violeta Raimúndez, Adriana Cuda y actualmente, luego de jubilada en el cargo de vicedirectora la Sra. María Cristina Caló.
Al momento de su jubilación, la Sra. Josefa deja la dirección del Jardín en el año 2002 y toma su lugar como Directora la Sra. Nora Cerisola. Cuando por idéntico motivo la Sra. María Cristina Caló deja sus funciones, la reemplaza en el cargo de Vicedirectora la Sra. Marisa Ialonardi.
El nuevo equipo directivo tiene frente a sí la enorme y deliciosa labor de formar a las nuevas generaciones de pequeños alumnos.
Tienen a su favor la idoneidad pedagógica y la experiencia necesarias para emprender con responsabilidad tan hermosa tarea.
Instituto Secundario Nuestra Señora de Luján
Ante una matrícula tan numerosa, se hizo una necesidad insoslayable la creación del Colegio Secundario, el cual empezó a funcionar en 1982 con tres 1ros años. Éste desarrollaba sus actividades en el turno vespertino, dado que las instalaciones estaban ocupadas por la entonces escuela primaria en ambos turnos mañana y tarde.
Se nombró como director al Sr. Roberto Santamaría y como Secretario al Sr. Osvaldo Lussoro, quienes aún continúan en funciones y completando el equipo directivo la Sra. Teresita Aguirre de reciente nombramiento.
Cuando se complicó la situación social y los problemas de inseguridad se hacían más frecuentes, el Padre Mario aprovechando la puesta en venta de la casa-quinta “El Gauchito” contigua a la iglesia parroquial, se propuso comprarla con el propósito de construir el edificio propio para el secundario, para que este funcionara en horario diurno. La adquisición se concretó en 1996.
La propiedad, equipada con una piscina, fue aprovechada para inaugurar una Colonia de vacaciones para niños de la zona, alumnos o no, que iniciando sus actividades ese año, las continuó todos los veranos una vez acabada las clases.
Pero aquí se produce la puesta en marcha de la Ley Federal de Educación por lo cual se crean los cursos de 8º y 9º año que estarán bajo la dirección de la Educación General Básica (EGB) como pasará en adelante a denominarse la escuela primaria y por lo tanto se hacía una necesidad inmediata la edificación de aulas para estos cursos. Se construyen entonces, a continuación del edificio antiguo, sobre el predio de “El Gauchito”, 4 aulas (dos en Planta baja y dos en Planta alta) para este fin.
Hacia fines de 1997 se inicia la construcción del edificio del secundario y se continúa durante 1998, ocupando todo el frente del ancho predio sobre la calle Castelli, a continuación de la casa parroquial.
En 1999, el Secundario cambia su denominación por Polimodal. Se habilita el nuevo edificio, en los turnos mañana y tarde.
La inauguración oficial se realiza en el año 2000 con la bendición de las instalaciones a cargo del Obispo Monseñor Desiderio Collino.
El Padre Mario
Como queda claro a través de esta secuencia histórica, nuestra Institución ha tenido y tiene un nervio y motor: El Padre Mario. Incesante en sus iniciativas. Con gran poder y fuerza emprendedora, le quitó siempre horas al descanso al punto de que ello le valiera no pocos disgustos importantes en su salud. Pero aún así, al momento de la recuperación, volvió a la carga en el esfuerzo diario ¡Como en los mejores tiempos!
Batallador incansable, en su constante búsqueda por mejorar las instalaciones y el servicio de la institución como nos tiene acostumbrados, todos sabemos que, al regresar de las vacaciones encontraremos siempre una nueva obra, o simplemente, la escuela remozada, impecable para reiniciar la tarea de un nuevo año de labor.
Escuela Nuestra Señora de Luján: Jardín, EGB y Polimodal
Nuestra institución atiende a un nutrido grupo de familias heterogéneo en su origen y situación socio-económico-cultural. Unas, de los alrededores de la Parroquia, otras, las más, de barrios como Villa Albertina, Budge, Fiorito, poblados de familias muy humildes y trabajadoras, las que, generalmente, se hacen acreedoras a becas para sus hijos.
Tenemos conciencia de ser una institución grande que, con sus 1900 alumnos, trabaja bajo la protección de Nuestra Madre la Virgen de Luján. Un centro educativo que lucha día a día por lograr la promoción humana a través de la ciencia, en el esfuerzo del trabajo constante y a la luz de la Fe. Que lucha por generar responsabilidad donde no hay conciencia, creando espacios de participación y defendiendo la familia y los valores Cristianos de la vida.
Hoy a 44 años de su fundación, más de 180 personas se esfuerzan diariamente por mantener vivo el Ideario que le diera basamento y trabajan para lograrlo.
Hemos atravesado, en tantos años, algunas etapas de crisis, unas sobrellevadas con menos dificultad que otras, pero todas, igualmente, colaboraron a consolidar el crecimiento de nuestra Institución.
Rogamos a Nuestra Madre la Virgen de Luján, nos una mucho más en la lucha por asumir día a día el compromiso de verdaderos educadores católicos que hemos prometido.
Pongamos Fe en ello
Hagamos el esfuerzo
¡Vale la pena!
Que Ella nos ayude a lograrlo
Recopilación de datos: Sra. Lucía Magdalena Blanco
Fuente:
|